Según un nuevo estudio, las personas que cuentan con los dedos tienen más probabilidades de convertirse en genios de las matemáticas. ¿Por qué contar con los dedos no es un paso atrás, sino un trampolín? Tenemos la respuesta.
Elke Habekost es redactora titulada y realizó sus prácticas en la Burda Journalistenschule (Escuela de Periodismo Burda) entre 2008 y 2010. Desde hace ya 15 años, vive y ama su trabajo como periodista. A lo largo de su carrera, ha escrito y realizado reportajes para muchos medios de comunicación importantes. Actualmente, Elke trabaja como autónoma y escribe, entre otras cosas, sobre la realeza, los famosos, los viajes, el estilo de vida, la belleza y la salud. Vive en Berlín, su ciudad natal, y es madre de un hijo.
Su fenómeno meteorológico favorito: la nieve. Su estación favorita (aparte de la Navidad, por supuesto): cuando las hojas cambian de color en otoño y todo brilla en tonos rojos, naranjas y amarillos. Sueña con experimentar este fenómeno alguna vez en Vermont (EE. UU.) durante un viaje por carretera. En el mejor de los casos, mientras se rueda allí una película de Hallmark.
Según un nuevo estudio, las personas que cuentan con los dedos tienen más probabilidades de convertirse en genios de las matemáticas. ¿Por qué contar con los dedos no es un paso atrás, sino un trampolín? Tenemos la respuesta.
¿Luces navideñas en noviembre? ¡Sí, por favor! Un toque de nostalgia, un destello de infancia, una pizca de psicología. Por qué las decoraciones navideñas anticipadas nos alegran, nos dan calor y quizás incluso nos hacen parecer más amigables.