Arcoíris en plena noche: el misterioso espectáculo ´moonbow' que solo ocurre bajo la luna llena

Entre cascadas, niebla y luna llena aparece uno de los fenómenos ópticos más extraños del planeta: el moonbow, un arcoíris nocturno visible solo en condiciones muy concretas.

El arco lunar o arco iris nocturno es un fenómeno tan bonito como curioso.
El arco lunar o arco iris nocturno es un fenómeno tan bonito como curioso.

Hay un fenómeno tan raro que muchos aficionados a la meteorología y la fotografía pasan años intentando observar un, y aunque pueden aparecer en distintos puntos del planeta, pocos lugares ofrecen condiciones tan favorables como el Parque Nacional de Yosemite, en California.

Estamos hablando hablando del moonbow o arco lunar, un fenómeno que aparece cuando la luz de la luna llena atraviesa millones de gotas suspendidas en el aire, normalmente cerca de grandes cascadas o lluvias intensas.

Como hemos comentado, en el Parque Nacional de Yosemite encontramos estas condiciones perfectas, ya que durante algunas noches de primavera y comienzos de verano las cascadas y la luz lunar crean uno de los espectáculos atmosféricos más extraños de la naturaleza.

¿Qué es y cómo se forma un moonbow?

No deja de ser un arcoíris de noche, es decir, un arco lunar que a diferencia del arcoíris convencional tiene como fuente la luz del sol, el moonbow tiene como fuente de energía la luz que procede de la Luna.

Cuando la luz lunar atraviesa pequeñas gotas de agua suspendidas en el aire, se refracta, reflejándose en el interior de esas gotas y vuelve a salir descomponiéndose en colores, exactamente igual que el arcoíris que todos conocemos.

¿Por qué casi siempre parece blanco?

Aquí aparece una de las curiosidades más sorprendentes del fenómeno y que lo diferencian por completo. Aunque el moonbow contiene colores reales, el ojo humano apenas logra distinguirlos durante la noche.

Esto ocurre porque, con poca luz, nuestros ojos utilizan principalmente unas células especializadas en detectar luminosidad (pero no color) conocidas como células bastones. Por eso a simple vista el arco suele verse blanquecino o plateado y, sin embargo, en las fotografías de larga exposición aparecen claramente los tonos rojos, verdes o violetas.

Yosemite, un lugar perfecto para su observación

El Parque Nacional de Yosemite se ha convertido en una referencia mundial para los cazadores de moonbows y la explicación es sencilla, ya que se producen a la vez varios aspectos necesarios: enormes cascadas, valles profundos, aire húmedo, cielos oscuros sin contaminación lumínica, gran altitud y una abundante agua de deshielo en primavera.

Todo ello crea un escenario ideal para que la luz lunar interactúe con la pulverización de agua.

Fotografía nocturna y ciencia atmosférica

Durante décadas, los arcos lunares fueron considerados casi legendarios debido a su dificultad de observación. No obstante, la fotografía digital cambió completamente esa percepción y los avances en ella ha permitido documentar este fenómeno con un detalle enorme.

Además, hay que tener en cuenta también desarrollo en los modelos de predicción capaces de anticipar y agendar la posición de la Luna, el ángulo del arco, las horas exactas de aparición o los mejores puntos de observación.