Hay cada vez más polvo sahariano en el aire de Europa: expertos del IDAEA-CSIC estiman que ha aumentado hasta un 25%

Un estudio del IDAEA-CSIC revela que la concentración de polvo del desierto en Europa ha aumentado entre un 10 y un 25 % en los últimos 10 años, lo que tiene un impacto directo sobre la salud

El polvo sahariano empeora la calidad del aire y tiene un importante impacto sobre la salud
El polvo sahariano empeora la calidad del aire y tiene un importante impacto sobre la salud

Un estudio liderado por el PSI Paul Scherrer Institut de Suiza, en el que ha participado el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) y que ha sido publicado en la revista Nature, analiza en profundidad la evolución del polvo desértico en Europa, determinando que en los días de calima intensa se deberían reducir las emisiones urbanas para compensar la presencia de partículas presentes en la atmósfera.

Las normativas europeas han logrado reducir la contaminación por partículas procedentes del transporte, la industria y los hogares en los últimos años. Sin embargo, las intrusiones en la atmósfera europea de polvo del desierto han aumentado.

Causas y efectos del aumento de polvo sahariano

Según los investigadores, la causa principal es la alteración de la circulación atmosférica, que impulsa masas de aire africanas de forma más recurrente hacia Europa. Además, la mayor sequedad detectada en algunas zonas del norte de África ha provocado un aumento de las emisiones de polvo. Ambas causas están vinculadas al calentamiento global.

Los conocimientos actuales sugieren que el aumento del polvo del desierto se está viendo facilitado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero y el calentamiento global asociado, provocando a su vez, condiciones más secas en ciertas regiones y la expansión de los desiertos.

Las partículas de polvo en suspensión pueden arrastrar contaminantes de las zonas industriales del norte del continente africano, cuya exposición está asociada a un incremento en la mortalidad, afecciones respiratorias y cardiovasculares.

El polvo sahariano ha aumentado hasta un 25%

Para realizar este estudio, se han recogido datos de más de 100 estaciones de medición en todo el continente europeo durante una década. El análisis de estos datos y la posterior investigación confirman la tendencia clara: la contaminación urbana disminuye, pero el polvo sahariano ha aumentado entre un 10 y un 25 %, con una concentración media de 5,3 ug/m3 en el sur de Europa y, durante días concretos, más del doble que en el centro y norte del continente. En España hemos experimentado este impacto de una forma muy directa.

El trabajo de investigación realizado propone coordinar alertas tempranas y reducir las emisiones urbanas en los días de mayor concentración de calima. En España, aproximadamente un tercio del año sufrimos episodios africanos y en una proporción importante, pudiendo superar el valor límite diario de protección a la salud de partículas en suspensión.

España es uno de los países más expuestos en Europa

A pesar de que el estudio analiza la tendencia a nivel de todo el continente europeo, tanto el sureste peninsular como los dos archipiélagos sufren este fenómeno con especial intensidad.

La frecuencia de estos episodios es máxima en Canarias, afectando al 40% de los días del año, en el sur de la península afecta a un 35% de los días, y en el noreste alrededor del 25-30%, dando lugar a episodios que pueden ser extremadamente agudos.

Aunque la Directiva Europea recomienda no superar los 50 ug/m³ diarios de partículas PM10 (inferiores a los 10 micrómetros), en episodios severos de calima se han llegado a registrar en el centro peninsular concentraciones de más de 1000 ug/m3 y hasta 3000 ug/m3 en Almería.

Mortalidad asociada y medidas estratégicas

Otro estudio publicado en 2008 por el IDAEA-CSIC y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), advertía de un aumento de la mortalidad durante los días con episodios de polvo africano respecto al resto. Aunque son emisiones naturales, tienen impactos en la salud y no se puede tratar como una fuente de contaminación más.

La mejor estrategia se basa en establecer sistemas de alerta para concentraciones elevadas en toda Europa, similares a los utilizados para episodios de contaminación urbana, para que las personas especialmente sensibles o con afecciones respiratorias y cardiovasculares puedan tomar precauciones en episodios de calima.

En España, desde 2001, el IDAEA-CSIC con apoyo del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas), opera un sistema de alerta temprana gracias a un convenio con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que envía predicciones con 24 h de antelación a más de 250 direcciones, incluyendo redes de calidad del aire, hospitales y sociedades de alergología, lo que permite a los colectivos más vulnerables tomar medidas preventivas ante la llegada de intrusiones de polvo.

Referencia de la noticia

Petros N. Vasilakos, Abhishek Upadhyay, Manousos I. Manousakas, et al.. (2026). Rising dust pollution across Europe in a changing climate. Nature.