Tomate "Submarino Amarillo": este año aparecerá en el mercado una nueva variedad

Las especies hortofrutícolas modificadas por el hombre son cada vez más frecuentes como respuesta a posibles problemas de producción en el futuro.

Tomate
El "Submarino Amarillo" es bastante idéntico al tomate que aparece en esta imagen, con una piel más translúcida y un cuerpo más alargado.

Un profesor de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida (CALS) de la Universidad de Cornell, ubicada en el estado de Nueva York, ha desarrollado una especie de tomate con características inusuales. De forma oblonga y pulpa amarilla, recibió el nombre de tomate “Submarino Amarillo”.

Este fruto también presenta características como una piel clara, de aspecto etéreo y semitranslúcido, así como resistencia al agrietamiento mientras está adherido al árbol (tomate). Los estudios para el desarrollo de esta especie duraron 2 años y se espera que este año ingrese a circuitos comerciales, principalmente (y por ahora) en el estado de Nueva York y estados vecinos.


El citado Profesor comenzó el estudio para crear el “Submarino Amarillo” casi como si fuera un hobby, a pesar de haber creado previamente otra especie de tomate, el tomate Moonshadow, también conocido como tomate uva, que se caracteriza por ser igualmente oblongo, pero con un color rojo violáceo.

El tomate es una de las hortalizas más cultivadas del mundo. Su fruto se utiliza en la cocina de muchos países.

Para crear estas variedades de tomate, el investigador cruza varias especies de tomates y otras frutas, contribuyendo a un nivel completamente nuevo de biodiversidad. Las primeras producciones sirven para probar los productos, en cuanto a sabor, textura y también desde el punto de vista comercial. Si les gustan a los clientes, se venden en tiendas específicas, listas para llegar a los patios traseros de todo tipo de agricultores.

Impactos en los patrones de consumo

Estas especies de tomate siempre se desarrollan teniendo en cuenta el supuesto de que deben adaptarse a las condiciones de suelo y clima del noreste de Estados Unidos para poder desarrollarse y ser productivos. El punto positivo de esta situación es que esta región es exigente, desde el punto de vista de temperaturas y precipitaciones. Por lo tanto, si el “Submarino Amarillo” y el “Moonshadow” pueden resistir estas condiciones, también podrían producirse en otras regiones del mundo, con éxito.

Es, sin embargo, demasiado pronto para aspirar a que este tipo de descubrimientos estén sobre la mesa en otros países, distintos de los Estados Unidos de América. La Universidad de Cornell facilita la comercialización de estos descubrimientos a un conjunto de dos empresas locales, que tienen su sede en el estado de Nueva York. Estas empresas prefieren ventas restringidas a un determinado tipo de consumidor, es decir, aquellos que desarrollan una agricultura sustentable, familiar y de escala local.

Este tipo de productos, por su especificidad, no permiten grandes márgenes de ganancia (...)

Este tipo de productos, por su especificidad, no permiten grandes márgenes de beneficio, es decir, no hay un gran retorno económico por esta producción. Sin embargo, podrían representar una ayuda a la escasez de alimentos que afecta cada vez más a determinadas zonas del planeta. Es desde esta perspectiva que se pueden aplicar este tipo de investigaciones, terminando teniendo un potencial impacto positivo en millones de personas.