El telescopio Hubble de la NASA detecta una extraña galaxia "desincronizada" a 60 millones de años luz de distancia

El Hubble ha fotografiado NGC 4698, una galaxia del cúmulo de la Virgen con una estructura inusual: el núcleo central y el gas más interno giran casi perpendicularmente al disco, lo que probablemente sea un indicio de un pasado turbulento.

La galaxia espiral NGC 4698 observada por el telescopio espacial Hubble. El bulbo central presenta una orientación inusual con respecto al disco, atravesado por bandas de polvo. Crédito: ESA/Hubble y NASA, D. Thilker, equipo MAUVE-HST.
La galaxia espiral NGC 4698 observada por el telescopio espacial Hubble. El bulbo central presenta una orientación inusual con respecto al disco, atravesado por bandas de polvo. Crédito: ESA/Hubble y NASA, D. Thilker, equipo MAUVE-HST.

La primera imagen que nos viene a la mente al observar la galaxia NGC 4698 es la de una esfera armilar, es decir, una esfera formada por varios anillos concéntricos, algunos de los cuales pueden girar con respecto a los demás alrededor de ejes diferentes.

En el caso de NGC 4698, el núcleo de la galaxia gira alrededor de un eje diferente al eje alrededor del cual gira el disco espiral.

Al analizar las numerosas galaxias del cúmulo de la Virgen fotografiadas por el telescopio Hubble, los astrónomos no pudieron dejar de fijarse en esta peculiaridad de NGC 4698.

Una espiral aparentemente normal a 60 millones de años luz

A unos 60 millones de años luz de nuestra Vía Láctea, el cúmulo de galaxias de la Virgen contiene miles de galaxias unidas entre sí por la gravedad.

El telescopio espacial Hubble, en el marco del proyecto MAUVE, está fotografiando el cúmulo con una resolución tal que permite distinguir los detalles de cada galaxia.

El proyecto MAUVE, siglas de "Multiphase Astrophysics to Unveil the Virgo Environment", tiene como objetivo estudiar cómo un entorno como un cúmulo de galaxias puede influir en la evolución de estas.

Como su propio nombre indica, MAUVE está revelando numerosas galaxias muy peculiares, y una de ellas es precisamente la NGC 4698.

Representación artística de cómo un proceso de fusión entre galaxias puede modificar la estructura de la galaxia resultante.
Representación artística de cómo un proceso de fusión entre galaxias puede modificar la estructura de la galaxia resultante.

A primera vista, podría parecer una galaxia espiral normal (véase la imagen de portada) con bandas de polvo que se ven como filamentos de color marrón rojizo, mientras que las estrellas jóvenes y masivas producen pequeñas concentraciones de color azul.

Una galaxia espiral es un sistema de estrellas, gas y polvo que se caracteriza por un disco aplanado en rotación, en el que se desarrollan unos característicos brazos espirales alrededor de una región central más densa. En los brazos se concentran gas, polvo y numerosas regiones de formación de nuevas estrellas.

La nueva imagen obtenida por el telescopio espacial Hubble muestra una galaxia en la que los brazos espirales no parecen tener su origen en el núcleo, sino que parecen formar un anillo alrededor de este, el cual gira no en el mismo plano que los brazos, sino en un plano perpendicular: una especie de "galaxia desincronizada".

El centro de la galaxia gira casi perpendicularmente al disco

La nueva imagen del Hubble permite ver claramente los brazos espirales y vislumbrar un tenue halo estelar que se extiende por encima y por debajo del disco, pero que gira alrededor de un eje perpendicular a este.

La definición que utiliza la NASA para la galaxia NGC 4698 es "out of sync", es decir, "desincronizada".

La anomalía no se limita únicamente al aspecto de la galaxia. Las mediciones cinemáticas muestran que las estrellas y el gas de las regiones más cercanas al centro giran en un plano prácticamente perpendicular al de la componente principal de la galaxia.

Pequeña porción del cúmulo de la Virgen que contiene miles de galaxias, entre ellas NGC 4698. Crédito: RubinObs/NOIRLab/SLAC/NSF/DOE/AURA
Pequeña porción del cúmulo de la Virgen que contiene miles de galaxias, entre ellas NGC 4698. Crédito: RubinObs/NOIRLab/SLAC/NSF/DOE/AURA

Esto contradice lo que sabemos y observamos en otras galaxias. Por lo tanto, se plantea la hipótesis de que una intervención externa haya modificado la estructura y la dinámica de esta galaxia.

Es posible que un antiguo choque haya cambiado la orientación de NGC 4698

Una de las hipótesis más aceptadas es que, a lo largo de su vida, la galaxia haya capturado gas procedente del exterior y con un momento angular orientado perpendicularmente al de la galaxia. Este gas, una vez estabilizado dinámicamente, formó un nuevo componente central inclinado con respecto a la galaxia preexistente. Posteriormente, en el interior de este gas se formaron estrellas y cúmulos estelares.

Otra hipótesis es la de una fusión. Es posible que este gas, que hoy forma el halo, estuviera contenido en otra galaxia más pequeña con la que se produjo un evento de fusión, que, no obstante, conservó la forma de los brazos espirales.

NGC 4698 es un excelente ejemplo de cómo el aspecto aparentemente ordenado de una galaxia puede ocultar una historia mucho más agitada, marcada por acontecimientos macroscópicos remotos que, sin embargo, han dejado su huella hasta el día de hoy.