Las imágenes del telescopio Hubble revelan el momento exacto de la fragmentación del cometa K1

Las imágenes históricas captadas por el telescopio Hubble permiten analizar en tiempo real cómo se fragmentan los cometas al abandonar el sistema solar.

El telescopio Hubble ha captado por primera vez el inicio de la fragmentación de un cometa casi en tiempo real.
El telescopio Hubble ha captado por primera vez el inicio de la fragmentación de un cometa casi en tiempo real.

Los cometas son pequeños cuerpos del sistema solar compuestos de hielo, polvo y material rocoso. Estos objetos son remanentes de la formación planetaria, lo que nos ayuda a comprender cómo era el sistema solar primitivo, y se originan en regiones distantes como el Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort. Cuando estos cometas son atraídos hacia el Sol, el calentamiento provoca la sublimación de los volátiles, formando una coma y una cola características.

La dinámica de los cometas está influenciada por las interacciones gravitacionales y los procesos térmicos a lo largo de sus órbitas excéntricas. Al acercarse al perihelio, su punto más cercano al Sol, el aumento de la radiación solar intensifica la sublimación, generando chorros de gas que pueden alterar su rotación y estabilidad estructural. Este proceso puede provocar rupturas internas y dar lugar a la fragmentación nuclear. La fragmentación puede alterar la distribución de masa y la trayectoria orbital de los fragmentos resultantes.

Nuevas observaciones del Telescopio Espacial Hubble han capturado imágenes del cometa C/2025 K1 (ATLAS) en proceso de fragmentación. El telescopio logró capturar, por primera vez, imágenes secuenciales en el momento en que el núcleo comenzó a desintegrarse. Esta grabación fue posible gracias a la alineación entre el instrumento, el cometa y su posición orbital tras el perihelio. Esta es una de las primeras veces que se documentan las etapas iniciales de la fragmentación de un cometa con alta resolución.

Cometas

En los confines del sistema solar, existen dos regiones llamadas Cinturón de Kuiper y Nube de Oort, que contienen fragmentos de la formación del sistema solar. Estos fragmentos están compuestos de roca y polvo y se encuentran congelados debido a su distancia del Sol. Generalmente, estos fragmentos permanecen en órbita, pero si se produce una perturbación gravitacional, pueden ser atraídos hacia el sistema solar interior y convertirse en cometas, desarrollando una coma y una cola.

La cola y la coma se forman debido al calentamiento solar, que provoca la sublimación de los volátiles, creando una atmósfera difusa alrededor del objeto.

Los astrónomos están interesados en observar cometas porque estos objetos conservan material que se ha mantenido prácticamente inalterado desde las primeras etapas de su sistema. Su dinámica orbital es muy excéntrica, lo que da lugar a acercamientos periódicos o únicos al Sol. Otro punto importante es que los meteoros provenientes de otros sistemas planetarios, como el recientemente descubierto por 3I/ATLAS, proporcionan información inalterada sobre el entorno en el que se formaron.

Observaciones del Hubble

Las observaciones se realizaron con el telescopio Hubble como parte de un proyecto de observación de cometas que tenía un objetivo diferente en mente. Debido a algunas limitaciones técnicas, los investigadores redefinieron el objeto de estudio, seleccionando C/2025 K1 (ATLAS). Durante el período de observación, el cometa entró en un proceso de fragmentación, y los astrónomos pudieron observar este raro evento. Esto se debe a que la fragmentación de un cometa generalmente se detecta días o semanas después de que comienza el proceso.

La observación inmediata permitió capturar las etapas iniciales de la fragmentación con alta resolución, proporcionando datos sobre la evolución dinámica del núcleo. OC/2025 K1 (ATLAS) es un objeto no periódico originario de la Nube de Oort que alcanzó el perihelio en octubre de 2025, llegando a 0,33 unidades astronómicas. Durante este período, el cometa sufrió calentamiento solar, lo que desencadenó procesos de sublimación e inestabilidad estructural.

Descubrimientos

Las observaciones del cometa C/2025 K1 (ATLAS) revelaron un comportamiento inesperado tras su fragmentación. En teoría, la exposición del hielo debería provocar un aumento inmediato de la luminosidad, pero los datos indicaron un retraso de entre 1 y 3 días antes de dicho aumento. Esto sugiere un desfase entre la ruptura del núcleo y el incremento del brillo, lo que indica la existencia de procesos intermedios en la superficie del cometa.

La observación reveló detalles del interior de los cometas y ayudó a comprender mejor los procesos físicos implicados en su fragmentación. Crédito: Bodewits et al. 2026
La observación reveló detalles del interior de los cometas y ayudó a comprender mejor los procesos físicos implicados en su fragmentación. Crédito: Bodewits et al. 2026

Además, la fragmentación brindó la oportunidad de investigar la estructura interna del cometa casi inmediatamente después de su ruptura. Los datos sugieren que el núcleo tenía una composición heterogénea, con diferentes tipos de hielo, como agua y dióxido de carbono, distribuidos de manera desigual. Esta heterogeneidad implica que distintas regiones del núcleo responden de manera diferente al calentamiento solar, liberando volátiles en momentos distintos.

¿Por qué ATLAS?

El nombre C/2025 K1 (ATLAS) sigue la convención oficial de nomenclatura de cometas definida por la Unión Astronómica Internacional. Este nombre contiene información sobre la órbita y el descubrimiento del objeto. La letra "C" indica que se trata de un cometa no periódico, lo que significa que no tiene un retorno predecible al sistema solar interior. "2025" corresponde al año de su descubrimiento, mientras que "K1" identifica el orden de detección dentro de ese período específico del calendario astronómico.

El término "ATLAS" se refiere al sistema responsable del descubrimiento del cometa. ATLAS se hizo famoso tras dar nombre también a 3I/ATLAS, que alcanzó la fama en 2025. Esta denominación está asociada al Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATERS), un proyecto dedicado a la detección de asteroides y cometas cercanos a la Tierra. El uso del nombre "ATLAS" indica un origen observacional común.

Referencia de la noticia

Bodewits et al. 2026 Sequential fragmentation of C/2025 K1 (ATLAS) after its near-sun passage Icarus