El Monte Fitz Roy brilla en el mapa mundial: fue elegido entre las mejores montañas del planeta
Gracias a su reconocimiento internacional, ya no se trata solo de una obsesión de escaladores expertos y aventureros extremos, sino de uno de los grandes íconos del turismo de naturaleza: ideal para conocer y admirar de cerca.

Su presencia es imponente: un majestuoso pico se eleva sobre el paisaje patagónico y se revela casi al completo a lo largo de un camino de 220 kilómetros completamente asfaltado, saliendo de El Calafate rumbo a El Chaltén.
La escena impone una parada obligada sobre la Ruta Nacional 40, donde viajeros y fotógrafos se detienen para captar una de las postales más emblemáticas del sur argentino.
Así comienza un recorrido inolvidable en torno al Monte Fitz Roy, uno de los íconos naturales más impactantes de la Patagonia. Recientemente, la montaña fue distinguida a nivel internacional como “Montaña Turística de Fama Mundial”, un reconocimiento que la posiciona entre las elevaciones más prestigiosas del planeta.
El título fue otorgado por la Alianza Internacional de Turismo de Montaña (IMTA) durante la Conferencia Internacional sobre Turismo de Montaña y Deportes al Aire Libre 2025, celebrada en China, y destaca tanto su singularidad paisajística como la complejidad técnica que implica su ascenso.
Monte Fitz Roy: ubicación, características y valor turístico
Ubicado en la Patagonia argentina, en las cercanías de la villa turística de El Chaltén, el Monte Fitz Roy se alza al oriente del Campo de Hielo Patagónico Sur, sobre la frontera entre Argentina y Chile. Por esta razón, es considerado un importante hito limítrofe binacional desde el año 1898.
Verlo completamente despejado es casi un acto de fe: las condiciones climáticas hacen que pase días enteros cubierto de nubes. Para los pueblos originarios, de hecho, era conocido como Chaltén, que significa “montaña que humea”, en referencia a las formaciones blancas que suelen posarse sobre su cumbre.

Según la historia, probablemente el primer avistamiento de este pico por los europeos se remonte a 1782, aunque su reconocimiento y denominación oficial llegarían algunos años más tarde.
El origen del nombre Fitz Roy se debe a Francisco Pascasio Moreno, quien bautizó a la montaña el 2 de marzo de 1877 en honor al capitán del HMS Beagle, Robert Fitz Roy. El navegante había explorado el río Santa Cruz en 1834, durante una de las expediciones científicas más relevantes del siglo XIX.
Del valor turístico local a brillar en el mapa mundial
El Monte Fitz Roy es considerado sagrado por los pueblos originarios de la región y forma parte de su cosmogonía. Por su importancia simbólica, se convirtió en uno de los emblemas de la provincia argentina de Santa Cruz —al sur de la Patagonia—, donde su silueta aparece tanto en el escudo como en la bandera provincial.
La montaña también integra el escudo de El Chaltén, la localidad argentina conocida como “Capital Nacional del Trekking”, desde donde parten los senderos que permiten admirar de cerca al Fitz Roy y recorrer algunos de los paisajes más impactantes de la Patagonia.
A pesar de tener una altitud promedio, la montaña tiene la reputación de ser de "dificultad extrema" ya que presenta enormes extensiones de lajas casi verticales, pulidas y resbaladizas sobre las que baten constantemente vientos de enorme fuerza.
Su complejidad es visiblemente notoria, y es competencia exclusiva de los escaladores con mucha experiencia: nevadas, vientos y cambios repentinos de la situación meteorológica hacen que ascender este pico requiera máximo entrenamiento técnico.
La buena noticia es que no hace falta escalarlo para vivirlo. La montaña también puede ser vista y disfrutada desde abajo gracias a trekkings diseñados para sumergirse en la auténtica naturaleza de la zona: Laguna de los Tres, Laguna Capri y otros senderos autoguiados desde el pueblo.

Si bien puede que su existencia haya sido valorada por deportistas o aficionados en busca de estas aventuras extremas, el impacto turístico de este “monumento” natural es relativamente reciente.
El Chaltén, el pueblo que creció a su sombra, nació recién en 1985, por lo que se trata de un pueblo joven, hecho de mochileros, guías, cocineros, fotógrafos y escaladores: allí toda rutina y actividad gira alrededor de la montaña.

Y es desde hace unos 10 a 15 años que comenzaron a promocionarse propuestas vinculadas tanto a la montaña como al pintoresco poblado gracias al cual es posible acceder y aproximarse un par de metros gracias a sus variados trekkings.
En octubre de 2014, El Chaltén obtuvo el segundo lugar en un ranking de las «mejores ciudades del mundo por conocer» de la guía de viajes Lonely Planet. La localidad sólo tuvo por delante a Washington D. C., ganándose el primer lugar de Argentina y, más ambicioso aún, de Sudamérica.

La lista fue formalmente publicada en 2015, periodo a partir del cual el Monte Fitz Roy -como su atractivo turístico protagonista- también comenzó a hacerse notar y destacar en el contexto turístico internacional.
Desde entonces, de una forma u otra, gracias a menciones especiales en rankings vinculados a destinos, proyectos turísticos y/o hoteleros, o como en este caso reconocimientos tanto para con su belleza como con sus irresistibles propuestas de senderismo, es uno de los destinos argentinos que más atención provoca en el periodismo y la crítica de viajes.