Cartones en el jardín en vez de en la basura: el truco para combatir las malas hierbas y mejorar la calidad del suelo

Lo que para la mayoría es basura de embalaje, en el jardín puede convertirse en una valiosa ayuda: las cajas de cartón impiden que crezcan las malas hierbas y favorecen el desarrollo del suelo.

Otra cosa que funciona: los trozos de cartón húmedos atraen por la noche a los caracoles y las babosas. Si se colocan por la tarde en el suelo, los animales se concentran debajo y a la mañana siguiente basta con retirarlos.
Otra cosa que funciona: los trozos de cartón húmedos atraen por la noche a los caracoles y las babosas. Si se colocan por la tarde en el suelo, los animales se concentran debajo y a la mañana siguiente basta con retirarlos.

Después de comprar por internet, las cajas de cartón suelen acabar directamente en el contenedor de papel usado. Sin embargo, cada vez son más los aficionados a la jardinería que descubren que el cartón ondulado es un recurso muy práctico para el cuidado de los parterres. La razón: este material puede impedir que las malas hierbas reciban luz, proteger el suelo y, al mismo tiempo, descomponerse por completo.

Este método está cobrando especial importancia, sobre todo en los jardines naturales. En lugar de recurrir a productos químicos para el control de malas hierbas o a laboriosas labores de labranza, muchos jardineros aficionados apuestan por una estrategia aparentemente sencilla que ahorra recursos y preserva las estructuras del suelo existentes.

Cómo el cartón frena el crecimiento de las malas hierbas

Las malas hierbas necesitan luz para desarrollarse. Si se cubre el suelo con una capa de cartón lo suficientemente gruesa, apenas llega luz solar a la vegetación que hay debajo. De este modo, las gramíneas y muchas hierbas silvestres pierden su sustento y mueren poco a poco.

Sin embargo, a diferencia de las láminas de plástico, el cartón no permanece de forma permanente en el suelo. La humedad, los microorganismos y las lombrices de tierra hacen que el material se descomponga con el paso del tiempo y vuelva al ciclo natural de los materiales.

Crear nuevos parterres: sin necesidad de remover la tierra, pero con paciencia

Quien quiera convertir una zona de césped en un parterre de flores o un huerto no tiene por qué recurrir necesariamente a la pala. En lugar de retirar laboriosamente la capa de césped, se puede cubrir primero la superficie deseada con cartón. A continuación, se coloca una capa de mantillo, compost o virutas de madera.

Mientras la vegetación subyacente se va muriendo, se inicia al mismo tiempo un proceso de transformación biológica. Al cabo de unos meses, se forma un sustrato suelto y rico en humus, ideal para nuevas plantaciones. Esto permite ahorrar mucho tiempo de trabajo, sobre todo en superficies más grandes.

El suelo se beneficia de múltiples maneras: esa es la teoría que hay detrás.

Sus ventajas no se limitan únicamente al control de las malas hierbas. La cubierta protege el suelo de la radiación solar directa y reduce la evaporación del agua.

Especialmente durante los veranos secos, esto puede contribuir a mantener la humedad en el suelo durante más tiempo.

Además, se considera que las condiciones húmedas que se dan bajo el cartón crean un entorno propicio para las lombrices y los organismos del suelo. Estos descomponen la materia orgánica, airean la tierra y favorecen la fertilidad del suelo a largo plazo.

También se pueden proteger los caminos y los bancales elevados

Al parecer, este método no solo beneficia a los parterres. Bajo los senderos del jardín, el cartón puede evitar que, más adelante, las plantas indeseadas se abran paso a través de las juntas o las zonas de grava.

Últimamente, el cartón también se utiliza cada vez más a la hora de construir bancales elevados. En este caso, su función es formar inicialmente una barrera natural sobre el suelo contra las malas hierbas que puedan brotar. Sin embargo, a medida que avanza su descomposición, esta capa desaparecería por completo sin dejar residuos.

No todas las cajas de cartón son adecuadas

Si quieres utilizar cartón en el jardín, es recomendable que utilices, en la medida de lo posible, cartón ondulado sin tratar. Las superficies recubiertas, las impresiones con colores intensos o los componentes plásticos son menos adecuados.

Además, antes de su uso, se deben retirar las cintas adhesivas, las etiquetas y las grapas metálicas. Cuanto más natural sea el material, mejor se descompondrá posteriormente en el suelo.

Donde el método llega a sus límites

A pesar de sus ventajas, el método de acolchado con cartón no es ideal para todas las situaciones. Las plantas que prefieren lugares muy secos pueden sufrir en condiciones de humedad constante. Asimismo, en el caso de los cultivos con raíces muy superficiales, el acolchado debe utilizarse con precaución.

Además, es fundamental que haya suficiente humedad. Si el cartón permanece seco durante un tiempo prolongado, el proceso de descomposición se ralentiza considerablemente.

Una tendencia que combina sostenibilidad y la jardinería

A primera vista, la idea parece poco habitual: las cajas de cartón usadas para envíos serían más útiles en el jardín que en el contenedor de papel. De hecho, este método combina varias ventajas. "Reduce los residuos (de forma marginal), disminuye el esfuerzo necesario para preparar los parterres y, al mismo tiempo, favorece los procesos naturales del suelo", afirman los defensores de estos métodos.

De este modo, un material de embalaje cotidiano se convertiría en una herramienta útil para todos aquellos que deseen diseñar su jardín de forma más sostenible y más cercana a la naturaleza.