Si el fenómeno de El Niño regresa con fuerza en 2026, entonces podría calentar aún más al planeta de lo que está
Según la NOAA y otros organismos especializados, el fenómeno de El Niño podría desarrollarse más adelante en 2026, lo que podría elevar las temperaturas globales a niveles récord durante 2026 y, especialmente, en 2027.

Según la NOAA, el Pacífico ecuatorial atraviesa una fase de transición. Los modelos indican que La Niña podría evolucionar hacia condiciones ENSO-neutral entre febrero y abril de 2026, con cerca de un 60 % de probabilidad, reflejando un equilibrio temporal entre océano y atmósfera.
Posteriormente, las proyecciones indican que las condiciones ENSO-neutral podrían mantenerse durante el verano del hemisferio norte e invierno del hemisferio sur, con cerca de un 56 % de probabilidad entre junio y agosto de 2026. Más adelante, algunos modelos sugieren un posible desarrollo de El Niño hacia fines de 2026.
¿Qué es El Niño?
Según la NOAA, El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental. Esta fase cálida del ENOS debilita los vientos alisios y altera el clima global, generando sequías, lluvias intensas y temperaturas más altas.
El Niño y su contraparte fría, La Niña, son fases del patrón climático natural del Pacífico tropical llamado ENOS. El calentamiento del océano libera energía a la atmósfera, elevando temporalmente las temperaturas globales, por lo que los años con El Niño suelen ser más cálidos.
Generalmente, produce condiciones más secas en el sudeste asiático, Australia, el sur de África y el norte de Brasil, y más húmedas en el Cuerno de África, el sur de Estados Unidos, Perú, Ecuador y sectores de Chile central.
El Niño en un mundo cada vez más cálido
El último fenómeno de El Niño ocurrió en 2023-2024, lo que contribuyó a que 2023 fuera el segundo año con los niveles más altos registrados y 2024 el máximo histórico.
Según la Met Office, el pronóstico sugiere que es probable que sea uno de los cuatro años más cálidos para la temperatura media global, posiblemente justo por detrás del valor de 2024, que registró 1,55 °C por encima del promedio preindustrial (1850-1900).

Se prevé que la temperatura media global para 2026 se sitúe entre 1,34 °C y 1,58 °C (con una estimación central de 1,46 °C) por encima de la media del período preindustrial (1850-1900).
Esto convertiría a 2026 en el cuarto año consecutivo en que las temperaturas alcanzarán al menos 1,4 °C por encima de los niveles preindustriales.

Hay que recordar que el último episodio de La Niña fue relativamente débil y de corta duración; comenzó en diciembre de 2024 y debía entrar en una fase neutral durante el período de febrero a abril.
La Niña enfría el océano Pacífico oriental durante un período de aproximadamente uno a tres años, generando efectos opuestos a El Niño en el clima global. La Niña no impidió que 2025 fuera el tercer año más caluroso registrado.
Las señales de El Niño que se está desarrollando
Según el experto Ben Noll, "las temperaturas del agua en el Pacífico oriental cerca de Perú y Ecuador están aumentando rápidamente, habiendo alcanzado recientemente hasta 1.5 ˚C por encima del promedio".
"Las condiciones allí son ligeramente más cálidas que en 2023, la última vez que El Niño estaba desarrollándose. Agua cálida que se mueve a través del Pacífico ecuatorial ahora está emergiendo en el este. Una ráfaga de viento del oeste en marzo proporcionará otro golpe de El Niño, empujando más agua cálida hacia el este de la cuenca ecuatorial. Este El Niño probablemente tendrá un techo alto debido a todo este calor.
Además, en lo profundo del océano Pacífico, encontrarás un El Niño en crecimiento. Parte de ese calor está emergiendo a la superficie. Y pronto, probablemente, culminará en un evento de El Niño".
Impactos del futuro El Niño en 2026-2027
Un impacto característico de El Niño es el aumento de las temperaturas globales. Las temperaturas globales alcanzan su punto máximo tres meses después de El Niño, lo que significa que 2027 es el año en que se espera un calor récord. Los pronósticos indican que las temperaturas globales en 2026 superarán a las de 2023. El Niño de 2023-24 provocó que 2024 fuera el año más cálido de la Tierra.

Si se desarrolla El Niño en la segunda parte de 2026, el fenómeno aumentaría la cizalladura del viento en la cuenca del Atlántico tropical, que a su vez inhibiría en parte la actividad de huracanes en el Atlántico; por contra, se espera aguas superficiales más cálidas.

Si se desarrolla El Niño, la temporada de huracanes en el Atlántico será menos activa. Pero hay que recordar que un contenido de calor oceánico casi récord en 2025, con La Niña, provocó que tres huracanes alcanzaran la categoría 5.
Hay que seguir analizando la evolución de las aguas del Pacífico tropical y el acoplamiento con los vientos atmosféricos para evaluar el futuro El Niño de 2026.