En una ciudad de Estados Unidos acaba de salir el sol y no se pondrá hasta dentro de 82 días
El sol de medianoche provoca 84 días consecutivos sin anochecer en el norte de Alaska, con una luz permanente que altera horarios, descanso y vida diaria en pleno verano ártico.

En Utqiaġvik, una localidad situada en el extremo norte del estado de Alaska, el ciclo habitual del día acaba de romperse. La ciudad, considerada la más al norte del país, ha iniciado un periodo de 84 jornadas consecutivas en las que el Sol no desaparecerá del horizonte, 82 si se cuenta desde este 12 de mayo.
El fenómeno comenzó tras la última puesta de Sol de forma convencional, registrada el pasado domingo 10 de mayo. Desde ese momento, la población ha entrado en una etapa dominada por la luz constante hasta el día 2 de agosto. Se trata de un episodio natural conocido como el “sol de medianoche” (midnight sun).
Sol de medianoche: cómo se produce y dónde se puede ver
El sol de medianoche se explica por la inclinación del eje terrestre. Durante el verano en el hemisferio norte, el polo norte se orienta hacia el Sol, lo que permite que su trayectoria nunca llegue a ocultarse en aquellas áreas situadas dentro del Círculo Polar Ártico.
️ Today in Utqiagvik (the northernmost city in the United States), the sun rose above the horizon at 2:57 AM and wont set again for 84 straight days or until August 2nd! Here's a look at a timelapse showing the sunset and sunrise this morning. #akwx pic.twitter.com/kXbwuwqVnm
— NWS Fairbanks (@NWSFairbanks) May 10, 2026
En latitudes superiores a los 66,3 grados norte, este comportamiento se traduce en jornadas completas de luz. En Utqiaġvik, esta circunstancia alcanza casi tres meses seguidos, una cifra poco frecuente incluso en otros territorios árticos igualmente habitados. De hecho, otras ciudades de Alaska también registran días continuos de claridad. Es el caso de Fairbanks, que contará con cerca de 70 días con iluminación permanente.
El llamado sol de medianoche también se manifiesta en otras zonas próximas al Ártico, sobre todo en el norte de Noruega, Suecia, Finlandia o Groenlandia. No obstante, pocas localidades habitadas disfrutan de tantos días ininterrumpidos de claridad como en Utqiaġvik.
Cómo es la vida durante el sol de medianoche
La luz constante modifica de forma directa los hábitos de los residentes. El descanso se convierte en uno de los principales retos, ya que el organismo humano depende del contraste entre día y noche para poder regular el sueño.

Para contrarrestar este efecto, muchas viviendas instalan cortinas opacas que bloquean la entrada de luz. Este recurso permite mantener horarios más estables pese a la claridad continua en el exterior. Además, las actividades diarias se distribuyen sin depender de la hora solar. Trabajo, ocio y tareas cotidianas pueden realizarse en cualquier momento, lo que cambia la organización social durante este periodo.
La vida de los animales también experimenta diversas alteraciones. De hecho, la fauna autóctona modifica sus ciclos de conducta con el fin de adaptarse a la constante presencia de la radiación solar.
Temperaturas extremas en invierno... ¡y en verano!
A pesar de la presencia constante del Sol, el calor no llega con intensidad que se podría pensar. En el mes de julio, considerado el más templado del año en Utqiaġvik, las temperaturas máximas habituales se sitúan entre 5 ºC y 6 ºC.

El contraste llega en los meses de invierno, cuando el fenómeno se invierte. Esta ciudad de Alaska pasa alrededor de 64 días sin ver salir el Sol, en lo que se conoce como “la noche polar”, con registros térmicos que pueden caer por debajo de -30 °C.
Con una población aproximada de 4.400 habitantes, no cabe ninguna duda de que este enclave del norte de Estados Unidos es uno de los entornos habitados más exigentes del planeta.