Lluvias torrenciales e inundaciones súbitas devastan las plantaciones de arroz en Izeh, en el oeste de Irán

Una crecida repentina ha cubierto de agua y lodo los campos de arroz de Izeh, en Irán. Las intensas lluvias han provocado el desbordamiento de cauces e inundaciones que han causado daños en carreteras, cultivos y municipios del entorno.

Duro golpe para la economía local de Izeh, en la provincia iraní de Juzestán, en el sudoeste del país. Una súbita crecida ha cubierto los arrozales y otros campos de cultivo hasta dejar extensas áreas completamente anegadas bajo una mezcla de agua, lodo y sedimentos.

El episodio se ha producido después de varias horas de lluvias intensas registradas en la zona. Las precipitaciones provocaron la formación de importantes corrientes de agua y el desbordamiento de cauces, una situación que ha terminado afectando tanto al entorno urbano como a las áreas rurales del municipio.

La violenta crecida ha provocado importantes daños en el sector agrícola. Según las primeras evaluaciones realizadas en el entorno de Izeh, gran parte de las tierras dedicadas al cultivo ha resultado afectadas por las inundaciones. En concreto, las informaciones locales señalan importantes daños en terrenos agrícolas de distintas zonas del municipio, sobre todo en áreas próximas a los arrozales.

En riesgo la cosecha de arroz, principal cultivo en la región

Las autoridades meteorológicas locales registraron 42,8 milímetros de lluvia en unas pocas horas, una cantidad que contribuyó a generar importantes escorrentías y los episodios de inundación repentina que han afectado los terrenos agrícolas.

Agricultor en una plantación de arroz, el principal cultivo en Izeh, Irán.
Agricultor en una plantación de arroz, el principal cultivo en Izeh, Irán.

Los arrozales, habitualmente cubiertos por una lámina controlada de agua durante su cultivo, han quedado sometidos a una corriente excesiva, lo que, junto al arrastre de barro y sedimentos, ha puesto en grave riesgo la cosecha del cereal.

Las autoridades locales ya han comenzado a evaluar los daños provocados por las inundaciones en explotaciones agrícolas, huertos y ganado. A la espera de una valoración más completa, las previsiones son pesimistas y apuntan a que las pérdidas agrícolas afectarán a la mayoría de familias que viven del campo en Izeh.

El agua también alcanza carreteras y zonas habitadas

Pero la fuerza de la riada en esta localidad iraní no se ha limitado a los campos y a las zonas rurales. Las aguas torrenciales también han provocado inundaciones en calles y viviendas del núcleo urbano de la localidad, mientras el barro y las piedras arrastradas por la corriente han dificultado el tránsito en distintos puntos.

En algunas zonas, los servicios de emergencia y los equipos municipales han tenido que intervenir para retirar grandes cantidades de lodo y materiales arrastrados por las corrientes que se han acumulado en las calles. También se han producido cortes de electricidad y daños en vehículos como consecuencia de las fuertes precipitaciones y las inundaciones.