La mancha fría del Atlántico podría estar alimentando las olas de calor extraordinarias en el continente europeo

Un reciente estudio climático explica cómo el agua de deshielo del Ártico está provocando olas de calor más extremas y patrones climáticos concretos que afectan directamente a nuestro país y al resto de Europa

Olas de calor más intensas en Europa debido a la anomalía de temperatura en el Atlántico Norte
Olas de calor más intensas en Europa debido a la anomalía de temperatura en el Atlántico Norte

Un reciente estudio científico vincula el blob frío del Atlántico Norte a un bloqueo atmosférico más persistente y a las condiciones para desatar olas de calor más intensas en toda Europa

El blob frío o cold blob es una anomalía térmica en el océano Atlántico Norte donde la temperatura del agua desciende mientras el resto de los mares globales se calientan. Esta zona fría contrasta drásticamente con el calentamiento generalizado del planeta y tiene impactos directos en el clima de Europa.

En el estudio de Oltmanns et al. de 2024, queda demostrado que el agua de deshielo del Ártico inyectada en el Océano Atlántico Norte actúa como un predictor plurianual altamente fiable de veranos europeos más cálidos y secos.

¿Dónde se encuentra el cold blob?

Esta "mancha fría" se ubica geográficamente en el Atlántico Norte, al sur de Groenlandia y de Islandia. En los mapas climáticos globales, esta zona suele aparecer como un punto azul marino intenso rodeado de rojos y naranjas por el aumento de temperaturas.

Este enfriamiento anómalo puede tener consecuencias meteorológicas importantes, ya que modifica la interacción entre el océano y la atmósfera. Entre sus efectos destacan las alteraciones en los patrones de viento y la posibilidad de modificar el régimen de lluvias, tormentas y temperaturas en Europa.

Causas principales

Los científicos asocian este fenómeno a dos factores principales relacionados con el cambio climático:

  • Frenado de la AMOC: La Circulación de Volcado Meridional del Atlántico (AMOC) es una corriente similar a una cinta transportadora que lleva agua cálida desde los trópicos hacia el norte. Esta corriente se está desacelerando, lo que evita que llegue suficiente calor a la región.
  • Derretimiento de Groenlandia: El agua dulce y fría liberada por el deshielo de los glaciares interfiere con la densidad del agua marina, alterando la circulación oceánica natural y contribuyendo al enfriamiento superficial.

¿Qué eventos desata el cold blob?

Este fenómeno, a menudo denominado Mecanismo de Salinidad a Tormentas (SSM, por sus siglas en inglés), sigue una cadena de eventos que están siendo predecibles año tras año, que son:

  • Estratificación del océano: El agua del deshielo y la escorrentía en el Atlántico Norte subpolar crean una capa superficial poco profunda y de baja salinidad.
  • Enfriamiento invernal: Debido a que la capa superficial es menos densa y está más aislada, se enfría mucho más rápidamente durante el invierno, estableciendo un límite abrupto de la temperatura superficial del mar (TSM, por sus siglas en inglés).
  • Aumento de las tormentas: Se forman tormentas más fuertes sobre este pronunciado gradiente de temperatura, generando potentes vientos del oeste que empujan la cálida Corriente del Atlántico Norte hacia el norte.
  • Bloqueo de altas presiones en verano: El verano siguiente, esta agua cálida desplazada actúa como una barrera, desviando la corriente en chorro y permitiendo que “domos” de calor de alta presión y condiciones de sequía se establezcan sobre Europa.

Comprender mejor el Mecanismo de Salinidad a Tormentas nos ayudará a pronosticar olas de calor severas en Europa con meses de antelación, y a veces incluso años de anticipación.

Afecciones en la Península Ibérica

El cold blob se relaciona directamente con el clima de la Península Ibérica al actuar como un "alterador" de las autopistas de tormentas y de las masas de aire que llegan desde el océano Atlántico. Aunque está situado lejos, cerca de Groenlandia, genera un efecto dominó atmosférico conocido como teleconexión. Los principales impactos en España y toda la península incluyen:

1.Ondulación de la corriente en chorro o Jet Stream

El fuerte contraste térmico entre la mancha fría y las aguas circundantes más cálidas deforma la corriente en chorro, que es el flujo de aire rápido en altura que dirige las borrascas.

  • La corriente en chorro, en lugar de circular recta de oeste a este, se ondula y toma curvas pronunciadas.
  • Estas ondulaciones empujan masas de aire ártico o polar muy frío directamente hacia el sur, alcanzando nuestras latitudes de forma repentina.

2. Mayor frecuencia de DANAs o Gotas frías

Al debilitarse la circulación tradicional del Atlántico (AMOC) y desestabilizarse la atmósfera superior, se favorece el desprendimiento de embolsamientos de aire frío en capas altas. Esto incrementa el riesgo de Depresiones Aisladas en Niveles Altos (DANA), que al interactuar con un mar Mediterráneo cada vez más cálido, potencian lluvias torrenciales extremas e inundaciones en el este y sur de la península.

Imagen de un reciente estudio sobre la cold blob en la que se adivina su disposición en el Atlántico.
Imagen de un reciente estudio sobre la cold blob en la que se adivina su disposición en el Atlántico.

3. Alteración del anticiclón de las Azores y las borrascas

El cold blob modifica los sistemas de presión del Atlántico Norte y esto puede provocar dos extremos:

  • Inviernos de temporales encadenados: Si las altas presiones se bloquean en el norte de Europa, la autopista de borrascas atlánticas se desplaza hacia el sur, abriendo un pasillo directo de frentes lluviosos continuos hacia Galicia, el Cantábrico y el interior peninsular.
  • Bloqueos anticiclónicos secos: Sin embargo, si el anticiclón de las Azores se desplaza de forma anómala, puede impedir por completo la entrada de lluvias, agravando las sequías invernales crónicas en España.

4. Bloques de calor extremo en verano

La deformación de la corriente en chorro causada por este enfriamiento del norte puede provocar que las dorsales anticiclónicas africanas, como la de esta semana, que son masas de aire muy cálido y estable, se queden "atrapadas" y estancadas sobre la Península Ibérica durante el verano, dando lugar a olas de calor más duraderas, intensas y persistentes.

Referencia de la noticia

Oltmanns, M., et al., (2024) European summer weather linked to North Atlantic freshwater anomalies in preceding years European Geosciences Union.