Los impactos que destrozaron un antiguo protoplaneta podrían haber dejado un asteroide gigante en su núcleo

Un mundo primitivo fue golpeado repetidamente hasta quedar reducido a su núcleo. Ahora, los científicos creen que el asteroide Psyche podría ser el vestigio metálico de aquel planeta destruido.

Ilustración generada por la NASA que muestra el asteroide Psyche.
Ilustración generada por la NASA que muestra el asteroide Psyche.

En los primeros millones de años del sistema solar, el espacio era un lugar caótico y violento con unos planetas aún en formación que chocaban constantemente entre sí en un proceso que definiría su estructura final, llegando algunos casos a la destrucción total de los cuerpos.

Uno de los casos más fascinantes es el del asteroide (16) Psyche, un objeto masivo que podría ser el núcleo desnudo de un planeta que nunca llegó a consolidarse.

Un asteroide que no encaja con los demás

A diferencia de la mayoría de asteroides, formados por roca o hielo, Psyche destaca por su composición: es extremadamente rico en metales, principalmente hierro y níquel.

Esto ha llevado a los científicos a plantear una hipótesis sorprendente: Psyche podría ser el remanente del interior de un protoplaneta, es decir, el núcleo que normalmente queda oculto bajo capas de roca.

El papel clave de los impactos

Los nuevos estudios se centran en analizar los enormes cráteres presentes en su superficie a consecuencia de impactos. Los expertos afirman que habrían sido tan intensos que arrancaron las capas externas del planeta original, dejando expuesto su núcleo metálico.

Durante la formación del sistema solar, hace más de 4.500 millones de años, estos choques eran habituales y algunos cuerpos crecieron y se convirtieron en planetas. Otros, como el supuesto progenitor de Psyche, fueron literalmente desmantelados.

Un laboratorio natural del interior planetario

Si esta hipótesis de los astrónomos se confirma, Psyche sería un caso único: ya que permitiría estudiar directamente el interior de un planeta sin necesidad de perforar uno.

Esto tiene enormes implicaciones científicas, ya que ayudaría a entender...

  • Cómo se forman los núcleos planetarios.
  • La diferenciación entre capas (núcleo, manto y corteza).
  • La historia temprana de planetas como la Tierra.

La misión que lo confirmará todo

La clave para resolver este misterio la tiene la misión Psyche, lanzada en octubre de 2023 por la NASA. Si se mantienen las previsiones del organismo, llegará a Psique, en el cinturón principal, en julio de 2029. El objetivo principal es corroborar si 16 Psique es el núcleo remanente de un protoplaneta despojado de sus capas externas o un cuerpo que nunca llegó a fundirse por completo.

Esta sonda viajará hasta el asteroide para estudiar su composición, su campo gravitatorio y su superficie con un nivel de detalle sin precedentes. Los datos que envíe permitirán comprobar si realmente estamos ante el núcleo expuesto de un antiguo planeta.

Referencia de la noticia:

Baijal, N., Asphaug, E., Denton, C. A., Jutzi, M., Raducan, S., Cambioni, S., et al. (2026). Exploring the interior structure of (16) Psyche through basin-scale collisions. Journal of Geophysical Research: Planets, 131, e2025JE009231. https://doi.org/10.1029/2025JE009231