Las rutas en trenes históricos más sorprendentes: un viaje al pasado entre paisajes irreales y climas únicos

Recorrer el mundo en trenes históricos es hacer del trayecto una verdadera aventura. Desde glaciares alpinos hasta desiertos infinitos, estas rutas sobre railes combinan paisajes que dejan sin aliento, climas extremos y el encanto intacto de otra época.

Viajar en trenes históricos es hacer también del trayecto una aventura.
Viajar en trenes históricos es hacer también del trayecto una aventura.

En una era dominada por la velocidad y la inmediatez, hay un medio de transporte que aún representa una invitación a detener el tiempo: los trenes históricos.

A bordo de vagones restaurados y de locomotoras centenarias, los viajeros no solo se desplazan, sino que pueden disfrutar de rutas ferroviarias que ofrecen auténticas experiencias sensoriales mediante la combinación de historia, naturaleza o gastronomía.

Te invitamos a realizar un recorrido por distintas opciones para recorrer el mundo sobre las vías: desde el lujo clásico hasta la aventura en entornos extremos. En todos los casos, el denominador común es el mismo: la posibilidad de mirar por la ventana y hacer del trayecto parte de la aventura.

Glacier Express: un espectáculo alpino en estado puro

El Glacier Express es una de las rutas ferroviarias más emblemáticas de Europa. Une la ciudad suiza de Zermatt con la de St. Moritz a través de los Alpes en un recorrido de 291 kilómetros que dura alrededor de ocho horas, por lo que es conocido como “el expreso más lento del mundo”.

El Glacier Express una Zermatt con St. Moritz a través de los Alpes suizos.
El Glacier Express una Zermatt con St. Moritz a través de los Alpes suizos.

Este tren panorámico que cruza 291 puentes y atraviesa 91 túneles, permite disfrutar sin prisas de un paisaje cambiante que incluye glaciares, gargantas profundas, bosques y pequeños pueblos alpinos.

Durante el trayecto, los viajeros pueden disfrutar de verdaderas delicias culinarias —especialmente celebrada es su fondue de chocolate—, ya que, precisamente, la experiencia gastronómica que ofrece el Glacier Express es uno de sus puntos fuertes.

Rocky Mountaineer: naturaleza salvaje en Canadá

La compañía canadiense de trenes turísticos de lujo y con encanto, Rocky Mountaineer, ofrece una espectacular ruta ferroviaria entre las ciudades de Vancouver, Banff, Lake Louise o Jasper, que duran hasta dos días (aunque los viajeros no duermen en el tren, se alojan en hoteles de cinco estrellas) y recorren unos 800 kilómetros.

El tren Rocky Mountaineer a lo largo del río Fraser, entre Vancouver y Kamloops en la Columbia Británica, Canadá.
El tren Rocky Mountaineer a lo largo del río Fraser, entre Vancouver y Kamloops en la Columbia Británica, Canadá.

La ruta sigue antiguos trazados ferroviarios del siglo XIX y ofrece vistas privilegiadas de las Montañas Rocosas. Ríos de aguas turquesa, bosques interminables y fauna salvaje —como osos o águilas— acompañan el trayecto en vagones que tienen el techo de cristal.

Es una experiencia donde el paisaje se convierte en protagonista absoluto, especialmente en otoño, cuando los colores transforman el entorno en un espectáculo visual.

Venice Simplon-Orient-Express: lujo y nostalgia sobre raíles

El Venice Simplon-Orient-Express revive el espíritu del legendario Orient Express, conectando ciudades como París y Venecia en un viaje que también transporta en el tiempo.

Vagones del legendario Venice Simplon-Orient-Express.
Vagones del legendario Venice Simplon-Orient-Express.

Los vagones de este tren, que es sinónimo de elegancia y sofisticación, están restaurados conservando el estilo Art Déco original —madera pulida, suntuosos tapizados y accesorios antiguos—, mientras que el servicio a bordo recrea el glamour de principios del siglo XX.

Más que un simple viaje, comprar un billete en el Venice Simplon-Orient-Express es asegurarse una inmersión en la época dorada del ferrocarril, donde el trayecto era tan importante como el destino.

The Ghan: atravesando el corazón de Australia

En Australia, The Ghan, inaugurado en 1929, ofrece una de las travesías más extremas y fascinantes del mundo. Une Adelaida y Darwin con una escala de cuatro horas en Alice Springs. El recorrido, de 2.979 kilómetros, atraviesa de norte a sur el continente y tiene una duración total de 54 horas.

The Ghan parado en la estación de la ciudad australiana de Alice Spring.
The Ghan parado en la estación de la ciudad australiana de Alice Spring.

El recorrido destaca por su diversidad climática: desde zonas tropicales hasta el desierto rojo del interior australiano. Los cambios de temperatura, luz y paisaje son constantes, lo que convierte cada tramo en una experiencia diferente. Es una ruta ideal para quienes buscan aventura y paisajes fuera de lo común sin renunciar a la comodidad.

Y es que este también es un elegante tren de lujo con modernas suites (todas con ventanas panorámicas para tener una vista perfecta) que contrastan con la decoración al estilo retro-eduardiana del coche comedor.

Tren a las Nubes: tocando el cielo en Argentina

El Tren a las Nubes es una de las rutas ferroviarias de alta montaña más espectaculares del planeta. El trayecto, de 217 kilómetros, une las localidades argentinas de San Antonio de los Cobres y La Polvorilla.

El argentino Tren de las Nubes alcanza una altitud superior a los 4.200 metros.
El argentino Tren de las Nubes alcanza una altitud superior a los 4.200 metros.

La peculiaridad de este tren es que asciende hasta superar los 4.200 metros de altitud para atravesar las vertiginosas montañas de la Cordillera de los Andes a una velocidad de 35 kilómetros por hora.

Así, el trayecto atraviesa el altiplano andino, con paisajes áridos, montañas imponentes y viaductos que desafían la gravedad. La altitud y las condiciones meteorológicas extremas hacen de este viaje una experiencia única, donde la sensación de estar “entre las nubes” es completamente real.