La temporada de sakura en Japón 2026: cuándo florecerán los cerezos en Tokio, Kyoto y otras ciudades

La floración del sakura marca la llegada de la primavera japonesa, un fenómeno donde el clima, el tiempo y la naturaleza se sincronizan antes de desaparecer tan rápido como llegaron.

Aunque los pronósticos oficiales se centran en el Somei Yoshino, hay variedades más tempranas o más tardías que amplían visualmente la temporada en algunas regiones.

Cada primavera, los cerezos en flor transforman parques, avenidas y templos de Japón en paisajes teñidos de tonos rosados y blancos. Este evento representa uno de los momentos más esperados del año y está ligado a la identidad cultural del país. La floración del sakura anuncia el inicio simbólico de la primavera.

En la cultura japonesa, estas flores representan la naturaleza efímera de la vida, recordando que los momentos más bellos suelen ser breves. Esa idea atraviesa la literatura, el arte y la filosofía japonesa desde hace siglos y se renueva cada año cuando los pétalos comienzan a caer pocos días después de alcanzar su máximo esplendor.

Sakura tiene un peso importante en la dinámica social y económica del país, ciudades como Tokio, Kioto u Osaka preparan parques, servicios y espacios públicos, conscientes de que millones de personas esperan con ansias el fenómeno natural que depende directamente del comportamiento del clima.

Ahí es donde la meteorología se vuelve protagonista porque a diferencia de celebraciones con fechas fijas, la floración del sakura varía cada año. Su inicio y duración están determinados por las temperaturas del invierno, el ritmo del calentamiento y otros factores climáticos que influyen en el desarrollo fisiológico de los árboles.

Factores como lluvias intensas o vientos fuertes pueden acelerar la caída de los pétalos y acortar el periodo de máxima belleza.

Para 2026, los modelos climáticos disponibles sugieren una temporada ligeramente más temprana que el promedio histórico, lo que ha despertado el interés tanto de viajeros como de habitantes locales. Por eso vale la pena revisar cómo podría desarrollarse la floración del sakura en distintas regiones de Japón durante la próxima primavera.

¿Qué son los pronósticos de sakura y por qué importan?

Los cerezos japoneses son sensibles a la temperatura, su floración responde a un proceso fenológico en el que los árboles acumulan frío durante el invierno y despues, activan el desarrollo de yemas florales cuando las temperaturas comienzan a subir de manera sostenida.

La floración no ocurre de forma simultánea en todo el país, sino que avanza gradualmente desde el sur hacia el norte, este desplazamiento es conocido como el “frente de floración” del sakura.

Instituciones como la Japan Meteorological Corporation (JMC) realizan pronósticos de sakura combinando registros históricos de floración con modelos climáticos actuales. Estos análisis permiten prever la fecha de apertura de los primeros botones florales y el momento de mayor floración, conocido como mankai.

La importancia de estos pronósticos radica en que la ventana de máxima floración suele ser corta, generalmente de siete a diez días. Un adelanto o retraso de apenas unos días puede marcar la diferencia entre observar los árboles en su punto óptimo o encontrarlos ya en caída de pétalos.

Tokio, Kioto y Osaka: tradición y paisaje en flor

Tokio es uno de los referentes más seguidos en los pronósticos de sakura y para 2026, se estima que los primeros cerezos comiencen a florecer alrededor del 19 o 20 de marzo, mientras que la plena floración podría alcanzarse hacia el 26 o 27 de marzo.

Estas fechas señalan que el invierno habría sido benéfico para los árboles, permitiendo que los brotes acumulen las condiciones necesarias para adelantarse ligeramente en su desarrollo. El clima templado de Tokio favorece una floración más temprana, aunque siempre sujeta a variaciones interanuales.

Para quienes planean visitar la ciudad, la última semana de marzo suele ser el periodo más recomendable para disfrutar del hanami en espacios emblemáticos como el parque Ueno, el río Meguro o los alrededores de Chidorigafuchi.

Para una experiencia más tranquila, suele recomendarse visitar los puntos más populares entre semana o a primeras horas del día.

En la región occidental de Japón, ciudades como Kioto y Osaka suelen presentar la floración unos días después que Tokio y para 2026, se prevé que los primeros brotes aparezcan alrededor del 24 de marzo, con plena floración hacia finales de marzo o los primeros días de abril.

Kioto ofrece un lugar particularmente mágico, sus templos, jardines y caminos históricos permiten apreciar el sakura integrado al paisaje cultural, creando escenas donde la floración dialoga con siglos de historia y diseño paisajístico.

Osaka comparte un calendario similar, aunque con una atmósfera más urbana y dinámica. La combinación de parques extensos, castillos y vida citadina convierte la experiencia del sakura en algo distinto, pero igualmente atractivo.

Floración tardía en el norte de Japón y Hokkaido

En contraste con el centro y sur del país, las regiones del norte experimentan la floración de forma más tardía y ciudades como Sendai, Aomori y especialmente Sapporo, en la isla de Hokkaido, suelen ver los primeros brotes hasta finales de abril.

Los modelos climáticos indican que en Sapporo la floración podría comenzar cerca del 28 de abril, con plena floración a inicios de mayo.

Este comportamiento refleja cómo una misma especie, como el sakura Somei Yoshino, responde de manera distinta según el escenario climático regional. Para los visitantes, estas zonas ofrecen la posibilidad de extender la temporada de sakura cuando ya ha concluido en el resto del país.

La temporada de sakura en Japón 2026 se perfila como un evento adelantado y muy esperado, y más allá de su valor estético, la floración de los cerezos es un ejemplo de cómo las plantas responden de forma precisa a las condiciones climáticas, este fenómeno conecta ciencia, cultura y paisaje en un mismo momento del año.