Coca-Cola camino a 4.130 millones de kg de plástico al año: la crisis ambiental que amenaza océanos y la salud humana

Un nuevo informe revela que el gigante de las bebidas incrementará su huella plástica en un 20 % para 2030, convirtiendo a la empresa en el mayor contaminador global de envases identificables.

Coca Cola
Coca Cola es la empresa que más contamina el mundo con sus envases plásticos. Lejos de solucionar el problema, sus productos superan considerablemente a sus competidores más cercanos. Imagen: CC

Coca-Cola se ha consolidado como el mayor contaminador de plástico con marca identificable a nivel mundial, según datos respaldados por auditorías internacionales. La empresa es responsable de aproximadamente el 11% de todos los envases plásticos marcados recogidos en estudios recientes, superando significativamente a competidores como PepsiCo y Nestlé en términos de contaminación ambiental.

La responsabilidad corporativa se extiende más allá de la producción, abarcando todo el ciclo de vida del producto. Los expertos señalan que depositar la carga de la gestión de residuos únicamente en los consumidores es insuficiente, y que la responsabilidad debe recaer principalmente en los productores que generan estos volúmenes masivos de envases de un solo uso.

El informe de la organización Oceana proyecta un escenario alarmante: para 2030, Coca-Cola utilizará más de 4.130 millones de kilogramos de plástico anualmente, lo que representa un incremento del 20% respecto a los niveles actuales. Esta cifra significa un crecimiento del 40% comparado con 2018, evidenciando una tendencia acelerada hacia el uso de materiales no sostenibles.

La magnitud del problema se vuelve más tangible al considerar que en 2023, la empresa ya producía suficiente plástico como para rodear el planeta más de cien veces. Esta producción masiva se traduce directamente en contaminación ambiental, según estudios publicados en Science Advances que establecen una relación directa entre el volumen de producción de grandes fabricantes y la contaminación resultante.

Océanos en peligro: 590 millones de kilogramos rumbo al mar

La proyección más preocupante del informe indica que hasta 590 millones de kilogramos del plástico producido por Coca-Cola terminarán anualmente en océanos y vías fluviales para 2030. Esta cantidad es tan masiva que sería capaz de llenar el estómago de más de 18 millones de ballenas azules, ilustrando la dimensión del impacto en la vida marina.

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El contexto global de la contaminación plástica agrava la situación: el mundo genera 400 millones de toneladas de residuos plásticos al año, pero solo el 9% se recicla efectivamente, mientras que un 60% termina disperso en el ambiente.

Esta realidad convierte cada tonelada adicional de plástico en una amenaza directa para los ecosistemas marinos y terrestres. Esto demuestra que las grandes empresas están lejos de aportar soluciones mientras se apunta con culpas a los usuarios individuales.

Los microplásticos, resultado de la degradación de envases plásticos tanto nuevos como reciclados, ya han sido detectados en agua potable, sangre humana y órganos vitales. Las investigaciones científicas asocian esta presencia con efectos adversos en la salud a largo plazo, incluyendo mayor riesgo de cáncer, problemas endocrinos e infertilidad.

El plástico, derivado mayoritariamente de combustibles fósiles, representa el 3.4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, una cifra comparable a toda la industria aeronáutica. Esta doble amenaza, tanto por contaminación directa como por contribución al cambio climático, posiciona la reducción del uso de plásticos como una prioridad ambiental urgente.

El abandono de las metas sostenibles y sus consecuencias

En diciembre de 2024, Coca-Cola tomó una decisión que marcó un retroceso significativo en sus compromisos ambientales: abandonó su meta de elevar el uso de envases reutilizables al 25% de sus ventas para 2030.

En su lugar, la empresa redirigió sus esfuerzos hacia el aumento del plástico reciclado y la recolección de botellas para reciclaje. Mientras los países multan a las personas porque no hacen “esfuerzos suficientes” con el reciclado de residuos. Claramente no se mide a todos con la misma vara.

Coca Cola grafico
El porcentaje global (eje x) del plástico de marca de cada empresa (eje y) encontrado en los 1494 eventos de auditoría. El porcentaje medio se representa como un punto y los intervalos de confianza del 95% se representan como bigotes. Las empresas se listan sólo si su porcentaje medio supera el 1% del total de plástico de marca. Imagen: Science Advances.

Esta estrategia presenta una falla fundamental según el análisis de Oceana: no reduce la huella global de plástico de la empresa, ya que la mayoría de estos envases sigue siendo de un solo uso. El cambio de enfoque hacia el reciclaje, aunque positivo en apariencia, no aborda el problema central de la sobreproducción de plástico nuevo.

Los datos revelan la magnitud del desafío: en 2023, apenas el 10.2% de los envases de Coca-Cola eran reutilizables. Para "aplanar la curva" y reducir el uso total de plástico, el informe es categórico: la empresa necesitaría alcanzar un 26.4% de envases reutilizables para 2030, más del doble de su nivel actual.

Las botellas reutilizables ofrecen una alternativa comprobadamente eficaz: pueden ser usadas hasta 25 veces en el caso del plástico, o hasta 50 veces cuando son de vidrio. Cada botella reutilizable evita la fabricación de decenas de botellas de un solo uso, representando una reducción sustancial en la demanda de materiales nuevos y en la generación de residuos.

Referencia de la noticia

Win Cowger et al. ,Global producer responsibility for plastic pollution.Sci. Adv.10,eadj8275(2024).DOI:10.1126/sciadv.adj8275