El robot submarino Ran desapareció debajo de las plataformas de hielo de la Antártida. Pero, antes de hacerlo, aportó información clave sobre el comportamiento de los glaciares y su deshielo.
El robot submarino Ran desapareció debajo de las plataformas de hielo de la Antártida. Pero, antes de hacerlo, aportó información clave sobre el comportamiento de los glaciares y su deshielo.
El maelstrom es un gran remolino que se forma en una zona marina situada en las islas Lofoten. Las corrientes de marea dan lugar a este fenómeno, que se produce en algunos otros lugares del mundo.
Un modelo climático exploró qué ocurriría si toda la vida desapareciera de la Tierra. El resultado: un planeta con una atmósfera radicalmente distinta, océanos alterados y un clima más extremo. La conclusión cambia cómo entendemos la habitabilidad.
Nuevas investigaciones amplían la historia del oxígeno en la Tierra: no todo depende de la fotosíntesis y el Sol. En la oscuridad del océano y en microbios invisibles, aparecen procesos capaces de fabricarlo sin luz.
Durante décadas fue considerado el glaciar “estable” de la Patagonia. Sin embargo, nuevas investigaciones científicas muestran que el Perito Moreno ha comenzado un proceso de retroceso. No desaparecerá mañana, pero sí ha abandonado el equilibrio que lo mantuvo casi intacto.
La biología del apego nos ayuda a entender por qué la soledad de Punch —el mono abandonado y aferrado a su peluche que se ha hecho viral— nos toca tan profundamente por nuestros instintos de supervivencia y conexión.
El deshielo de la Antártida se ha relacionado con un posible "lado positivo" para el clima: el hierro alimenta a las algas que absorben CO₂. Pero nuevos datos de campo sugieren que se ha sobreestimado el aumento de hierro.
Los picos anómalos en la vibración natural de la Tierra intrigan a los científicos y plantean preguntas sobre sus posibles efectos en la salud humana.
Los investigadores estiman que el núcleo de la Tierra podría ser la mayor reserva de hidrógeno del planeta, con una cantidad hasta 45 veces superior a la que contienen actualmente los océanos.
Un fascinante estudio desvela una anomalía prehistórica gigantesca. Nuestro planeta sufrió alteraciones catastróficas en su coraza protectora durante milenios, dejando una huella imborrable en las profundidades oceánicas del Atlántico.
Durante siglos, las turberas acumularon carbono, pero luego las drenamos para cultivar y se transformaron en fuentes de emisiones. Un estudio en Noruega midió cuánto hay que subir el agua para eliminar las emisiones.
En todo el mundo, las olas de calor afectan gravemente a las poblaciones, no solo directamente en la salud, sino también en recursos esenciales como el agua, la energía y la agricultura.