Investigadores exploran un mundo hipotético que gira en sentido contrario. Nuestro planeta sería más verde, y Argentina, un territorio muy diferente.
Investigadores exploran un mundo hipotético que gira en sentido contrario. Nuestro planeta sería más verde, y Argentina, un territorio muy diferente.
En una recopilación de artículos publicada recientemente en la revista Nature Portfolio, los científicos describen los distintos efectos del espacio en la salud de los tripulantes.
¿Son realmente las emisiones de CO2 responsables del cambio climático? Algunos científicos cuestionan esta creencia arraigada y sugieren una causalidad inversa. Echa un vistazo a esta controvertida perspectiva.
Aunque hagas todo lo posible por limitar tu huella de carbono, debes saber que tu muerte genera el equivalente a un viaje en automóvil de 4.000 km.
El 15 de junio es el "Día Mundial del Viento". Repasamos ventajas y beneficios que esta corriente de aire natural nos brinda al utilizarla como generador de energía, y también debatimos sobre algunas desventajas de la energía eólica.
Los investigadores han encontrado virus gigantes en la capa de hielo de Groenlandia que probablemente estén relacionados con el crecimiento de algas. Si pudiéramos controlar los virus, podríamos evitar que el hielo se derrita.
El ANDES, un instrumento de vanguardia, se integrará en el Extremely Large Telescope (ELT) de la ESO, que actualmente se erige en el árido desierto de Atacama en Chile.
La extinción de esta singular especie sólo podrá evitarse si los científicos logran encontrar una hembra ¿Lo lograrán?
Un trío de estrellas de una de las generaciones más antiguas ha sido engullido por la Vía Láctea
Como un signo de los tiempos y a un inquietante ritmo de un millón de metros cúbicos por año, crece esta depresión en el permafrost del noroeste ruso.
Tal vez tu baño sea un espacio húmedo y un tanto oscuro, pero eso no significa que no puedas tener plantas bonitas en él. Solo necesitas saber qué especies son más adecuadas.
La startup suiza FinalSpark utiliza un enfoque conocido como wetware computing, recurriendo a células cerebrales humanas cultivadas en laboratorio. Este tipo de bioprocesadores consume un millón de veces menos energía que los procesadores digitales tradicionales.